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Javier Badilla

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Lectura Rápida

Defectos y obstáculos de la lectura

Defectos en la lectura

  • Vocalización
  • Subvocalización
  • Movimientos excesivos de cabeza y vista
  • Regresiones innecesarias
  • Repeticiones mentales

Falta de concentración

  • Condiciones ambientales inadecuadas
  • Condiciones físicas y mentales inadecuadas

Falta de concentración: La concentración es indispensable para absorber el significado de un texto. Detectamos desconcentración cuando pasamos mucho rato pasando las hojas de un libro y no nos es posible recordar lo que decía. Posiblemente nuestra vista habrá recorrido todo el texto, pero ciertamente nuestra mente estaba desconectada o puesta en otra dirección. Como toda habilidad, el aprender a concentrarse requiere al principio un poco de esfuerzo, pero con la constante práctica  se llega a automatizar.

En la lectura, concentrarse es poner toda nuestra atención y pensamiento exclusivamente en el texto.

Métodos de lectura ágil

En 1843, Leclair, científico francés, descubrió que la vista se fija principalmente en la parte superior de las letras y las palabras y que al ver solamente de la mitad para arriba de las palabras es suficiente para determinar su significado. A esta técnica le llamaremos SOBRETEXTO.

Técnica SOBRETEXTO

A continuación lea rápidamente los siguientes renglones:

Gracias a la extensa información que almacena nuestro cerebro es posible que podamos entender cual es la idea o concepto, ya que nuestra mente traduce veloz y automáticamente los grupos de palabras en imágenes, de manera que es capaz de anticiparse a la conclusión de un párrafo, frase u oración, cuando la vista apenas va captando el inicio, a esto le llamaremos anticipación o deducción rápida.

Técnica de Fijación y Salto de ojo

Debemos entender que la clave de una lectura ágil es abarcar el mayor número de palabras en una fijación y es aquí donde tomamos ideas, pensamientos y conceptos en lugar de palabras aisladas.

 Dominando la Técnica de fijación y salto de ojo lograremos hacer  la menor cantidad de fijaciones por renglón y párrafo.  Al hacer fijaciones y poder leer por lo menos dos o tres palabras a la vez, estaremos aumentando nuestra velocidad en un 30 o 40 %.

Lo anterior por cuanto desperdiciamos mucha capacidad visual  al enfocar la mirada en la primera o última palabra del párrafo o frase, leyendo  las palabras una por una y también  los espacios en blanco.

En el siguiente  ejercicio enfoque la vista en los puntos ubicados  sobre las palabras y lea la frase sin mover la vista de los mismos:

Tecnica de Fijacion y Salto de Ojo

Método de la cartulina como acelerador visual.

En este método tomaremos una hoja de cartulina blanca y la colocaremos sobre el texto de forma que al ir bajándola vayamos tapando lo que vamos leyendo. Con esta técnica lograremos una mejor comprensión y memorización, ya que la vista y la mente al no tener el texto leído a disposición, se obliga retener los conceptos y las ideas, eliminado la necesidad de regresarse o lo que llaman regresiones. Al practicar este ejercicio no debemos levantar la cartulina, aún cuando sintamos que no captamos algún concepto en su totalidad.

Entrenaremos nuestra vista para aumentar nuestro campo visual.

Debemos entender que las palabras son transmisores de ideas y pensamientos.

Por tanto, ya no  vamos a leer  palabras y letras, sino ideas y conceptos.


Autodiagnóstico de velocidad de lectura

  • Lea el siguiente texto como lo hace normalmente.
  • Apunte su tiempo con minutos y segundos.

Tengo mente abierta o mente estrecha?

por Javier Badilla Chavarría

Debemos saber que tipo de mentalidad tenemos ante las diferentes situaciones que vivimos diariamente. Si somos optimistas o pesimistas, ya que estos tipos de pensamientos marcan la mayor parte de nuestro comportamiento. Las culturas indican que lo que marca la diferencia entre ser pesimista u optimista son nuestros estados mentales y el tratamiento que damos a la información. Siempre que vayamos a emprender algo, debemos advertir los inconvenientes para no tomar una posición pesimista. La abundancia de información junto con el manejo adecuado de esta, hace que estemos debidamente preparados para enfrentar los problemas y resolverlos. Se ha dicho que en la selva no sobrevive el animal más fuerte, sino aquel que maneja mejor la información, que conoce a qué hora del día aparecen otros animales para tomar agua en el río, en qué parte del lago se esconde el lagarto y sobre qué árbol está la terrible Pitón. Con esta información el animal puede escoger como y donde ir a tomar agua. Esto demuestra que maneja la información adecuada nos da seguridad en lo que vamos a emprender, y por consiguiente optimismo ante la tarea.

Tener la mente cerrada nos da un perfil falso de los posibles resultados y nos obliga a ver las cosas negativamente, bajo un pensamiento de que todo saldrá mal, hagamos lo que hagamos. Para alcanzar seguridad y carisma se requiere actuar como lo que verdaderamente somos. Cuando conocemos quienes somos y nos damos cuenta que estamos diseñados para alcanzar éxito absoluto y rotundo en todo lo que emprendamos y que no suceden cosas buenas ni malas, sino información que nos indica como hacer todo correctamente; esa información se convierte en retroalimentación para alcanzar excelencia. Este es el estado mental que nos da fuerza y energía, para alcanzar nuestros objetivos. Siempre aparecerán tropiezos y dificultades, pero en cada uno de ellos veremos oportunidades para superarnos.

La persona de mente abierta siempre estará cargada de entusiasmo, alegría, emoción y pasión. Estas personas ven recompensada su aptitud constantemente. En el trabajo la persona de mente abierta es el compañero (a) en quien los demás confían, acuden a ellos (as) para consultar situaciones y como solucionarlas, ya que su actitud anima a los demás. En cambio a la persona de mente cerrada nunca se le consulta nada; porque ya sabemos cual será su respuesta; negativa y desanimadora llenando a los demás de negatividad.

La persona de mente abierta y optimista no se hunde con los problemas ni les huye, los resuelve y ve la oportunidad de aprender a salir adelante y ayudar a los demás.

La persona de mente abierta y extraordinaria no hace lo que puede, hace lo que tiene que hacer para lograr el objetivo que ha determinado alcanzar.

La culpabilidad no cambia el pasado ni ayuda en el presente. Una mente abierta nunca se culpa, acepta responsabilidades y estudia porque no se dieron los resultados deseados para descubrir otra manera de lograr metas.

Contrariamente el pesimista de mente cerrada, pasará culpándose y maldiciendo mientras descarga su ira en otras personas.

Algunos requisitos elementales para una mente abierta:

  1. Saber quienes somos, para actuar como lo que somos.
  2. Aceptar que ciertos proyectos requieren realizarse a largo plazo.
  3. Diferenciar la crítica que construye y la crítica destructiva.
  4. Ser capaz de elevar a otros a su nivel mental.
  5. Ver en cada problema, tropiezo o dificultad una oportunidad.
  6. No dejarse controlar por las emociones.

La persona de mente abierta es siempre la que más carisma muestra ante los demás y es siempre admirado y respetado por las personas que lo rodean. Tiene el Don de transmitir seguridad y confianza cuando expone algunos de sus proyectos. Entrar en contacto con una persona de mente abierta es un placer y un estimulo para los demás, es como si pasáramos de un lugar oscura a otro lleno de luz. Los políticos de mente abierta siempre obtienen los mejores resultados, cuando su campaña en forma positiva, ya que la gente no quiere oír que le anuncien que todo va a salir mal, que ya no hay remedio, que estamos en un callejón sin salida. Lo que la gente quiere oír son soluciones planteadas con optimismo y energía positiva. Así que debemos decir que el optimismo es una de las cualidades de la persona de mente abierta.

Ahora calcule el número de palabras que lee por minuto, haciendo uso de la siguiente formula:

Velocidad lectora

Ejemplo: El anterior texto tiene 727 palabras que multiplicadas por 60 nos da 43.620 ; suponiendo que se haya durado en la lectura 210 segundos (tres minutos y medio), y al hacer la división que corresponde nos da una velocidad de lectura de 207 palabras por minuto.

Obtenga una aproximación de su rendimiento en la lectura comparando tu resultado con el siguiente cuadro:

Lectura rápida: Más de 600 palabras/minuto
Lectura media: 250 a 400 palabras/minuto
Lectura lenta: Menos de 200 palabras/minuto